miércoles, 22 de marzo de 2017


Imagina tu hígado por un momento.
Es el órgano más grande de tu organismo y pesa entre 1, 3 kg y 1,8 kg. A su vez, necesita el 13% del riego sanguíneo de nuestro cuerpo y desempeña cerca de 500 funciones distintas.

¿Qué haces para cuidarlo en el día a día?

1. Un ajo en ayunas



En nuestro espacio te hablamos muy a menudo de los beneficios de consumir un ajo en ayunas. Si deseas cuidar de tu salud hepática, no pierdas la costumbre: ganarás en salud.
Gracias a los compuestos sulfurosos del ajo conseguiremos eliminar muchas toxinas.
El ajo, a su vez, contiene altas cantidades de alicina y selenio, dos compuestos naturales que combaten la inflamación y favorecen su limpieza y muchos de sus procesos metabólicos.

2. Una tostada con aceite de oliva virgen extra

Tomar una tostada de pan con aceite de oliva es algo delicioso, saludable y muy habitual en la dieta mediterránea.
Elige un pan que contenga cereales enteros como, por ejemplo, el pan de centeno.
Después, vierte un poco de aceite de oliva virgen extra por encima y disfruta.

Tu hígado agradecerá sus ácidos grasos, en especial el ácido oleico, el cual nos ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL o a favorecer la vasodilatación arterial.

3. Pomelo rojo o toronja



De entre todas las variedades de pomelo, elige el de color rojo. Es el más rico en licopeno, un pigmento carotenoide con mucho más poder antioxidante que las vitaminas A y C, también presentes en esta fruta.

El pomelo te ayudará a eliminar toxinas, e incluso a reparar esas células hepáticas inflamadas a causa de los ácidos grasos.

Lo consigue gracias a un tipo de flavonoide llamado naringenina.

4. Avena para el hígado graso


La avena es ese tipo de cereal que nunca debería faltar en nuestro desayuno. Es muy nutritiva y también depurativa: gracias a sus aminoácidos nos ayuda a estimular la producción de lecitina en el hígado.

La lecitina es una sustancia orgánica fabulosa para ayudarnos a depurar toxinas del organismo.

A su vez, la avena te permitirá regular el nivel de azúcar en sangre y a obtener un gran nivel de proteínas vegetales muy adecuadas para potenciar nuestra salud hepática.


5. Aguacate

Una opción espectacular es untar medio aguacate en una rebanada de pan de centeno. Además de apetecible, es saludable.

El aguacate es rico en beta-sitosterol. Es un compuesto vegetal que nos ayuda a reducir el colesterol.
El aguacate contiene ese tipo de grasa monoinsaturada tan saludable para el organismo que nos ayuda a reducir la inflamación y mejorar nuestras digestiones.


6. Las manzanas



Elige la propuesta que más te apetezca: manzana rallada, cortada a trocitos con un poco de miel y canela, laminada con nueces y azúcar moreno o una entera que disfrutar mordisco a mordisco.

Quédate con la opción que más te agrade, porque todas ellas cuidarán de tu salud hepática gracias a su alto contenido en antioxidantes y en pectina.


Para concluir te diremos que todos los alimentos aquí citados te ayudarán a cuidar de tu hígado desde el desayuno.

No obstante, no olvides combinar estas sugerencias con algo de proteína: unos huevos, un poco de pechuga de pavo etc…

Se trata solo de comer bien, de forma equilibrada y evitar el contenido graso y las calorías vacías presentes en las bollerías industriales y el azúcar.

¡Vale la pena ponerlo en práctica!

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